"Las elecciones de medio término serán uno de los factores de riesgo en el 2025 pero con la inflación a la baja y la reactivación económica incipiente, un resultado favorable para el oficialismo que le permita ganar gobernabilidad luce como el escenario más probable. Como contrapartida, resulta importante mencionar el riesgo relacionado a la acumulación de reservas que permita seguir afrontando los diferentes vencimientos que entendemos luce acotado a partir de las posibilidades de financiamiento que se presentan al país para 2025 pero que no podemos dejar de lado", agregan. Frente a este escenario, el mercado de deuda en pesos se muestra más selectivo, mientras los bonos en dólares también reciben flujos a medida que el riesgo país cede. Los vencimientos a corto plazo son buenas opciones para perfiles conservadores que prefieren liquidez. En este caso, el racional pasa por estar posicionado en los bonos con vencimientos 2035, 2038 y 2041, que —según su análisis— concentran el mayor potencial de upside ante una compresión del riesgo país y ofrecen una mayor convexidad, que actúa como amortiguador en escenarios adversos.
En términos cuantitativos, la cartera presenta una TIR del 7,36%, una duration de 2,5 años, con 55% de los instrumentos bajo ley de Nueva York y un 40% de exposición corporativa. Para carteras conservadoras, Fernando Menéndez, estratega de bonos soberanos de Grupo Mariva, propone una estrategia diversificada que combine Bopreales, deuda provincial y bonos corporativos, con el objetivo de capturar un buen nivel de carry sin asumir picos elevados de volatilidad. Para horizontes más largos, los instrumentos duales CER/TAMAR y las ONs corporativas en dólares al 6%-9% permiten diversificar entre pesos y hard-dollar marcelo casino según las necesidades de cada empresa”, expresó. Por ese motivo, identificó los instrumentos de renta fija local donde observa mayor potencial dependiendo de si se tratan de perfiles conservadores, moderados o agresivos.
En este contexto, los bonos argentinos en dólares han comenzado a llamar la atención de expertos y pequeños inversores por igual. Los bonos argentinos se presentan como una alternativa de inversión atractiva para quienes buscan generar ingresos en dólares , incluso en un contexto económico desafiante. Por último, y pensando en la liquidez ociosa de las empresas, recordó que “muchas empresas subestiman que la liquidez parada en cuenta corriente pierde contra la inflación y contra el tipo de cambio”. Para el excedente en pesos, en tanto, destacó que los duales CER/TAMAR de corto plazo aportan cobertura ante cualquier deslizamiento cambiario. “Los AL35 y AE38 son la posición soberana de referencia, con yields de entre 9,2% y 9,5% que todavía tienen recorrido si el riesgo país continúa comprimiendo desde los niveles actuales de alrededor de 430 puntos hacia la zona de 300”. Esa prima electoral, añadió, ya se observa en la pendiente de la curva, con los bonos que vencen antes de la próxima elección exhibiendo rendimientos mucho menores a los títulos más largos.
A medida que la economía se enfría, las tasas de interés disminuyen y los precios de los bonos suben. A medida que la economía se calienta, las tasas de interés aumentan y los precios de los bonos caen. Los ETF de bonos son vehículos de inversión que te permiten adquirir una participación en una cartera diversificada de bonos gestionada por profesionales. Esta opción ofrece flexibilidad y control sobre tu cartera de bonos, pero ten en cuenta las comisiones y costos asociados con la compra y venta de bonos a través de estas plataformas. Estas plataformas, ofrecidas por corredores y bancos, permiten a los inversores elegir entre una amplia gama de bonos, desde bonos del gobierno hasta bonos corporativos y municipales.